El segundo día en la Escuela 519 aparecieron menos chicos que en la primera clase porque justo hubo una fiesta religiosa en el barrio a la que asistieron varios, pero hubo también caritas nuevas y zanquistas nuevos, y otros que siguen practicando para llegar al objetivo. Este es el grupo que muestra mayor interés por los zancos, estoy contenta. Les cuento un secreto: hubieron caídas, pero porque ya saben cómo caer y algunos se tiran a propósito de rodillas cuando pierden el equilibrio. Heridos, ninguno, menos mal. ¡Pero me sorprende que no tienen ni un poquito de miedo! Después de todo, recomiendo no perderle el respeto a las alturas.
Con los bastones también hubo mucho progreso, especialmente en las chicas, se nota que practicaron con el palo de escoba de su casa, jaja.
Para la próxima, ya saben: ¡cada uno lleve agua porque estos calores matan!
Nos vemos.










